El triunfo de la mediocridad
Publciado por Víctor Riverola - 07/02/12 a las 06:02:25 pmPuede que sea fruto de un enfermizo afán de perfeccionismo, aliñado con la influencia de Jekaterina Nikitina, exigente y rigurosa en lo profesional (es mi socia en Matterfilm) y decidida y valiente en lo personal (es mi esposa). Puede que también sea fruto del actual momento que estamos atravesando a nivel socio-económico o puede simplemente, que esté harto de leer, ver y escuchar tanta necedad concentrada en tan poco espacio. Hace unos diez o doce años que vengo observando una preocupante deriva hacia la mediocriodad y la total falta de escrúpulos en muchos medios de comunicación, no solo a nivel nacional, sino también a nivel internacional, pero como los que me afectan directamente son los de casa, este texto va dedicado a ellos. Hasta ahora, y como alpinista, periodista y escritor, me lo había tomado como algo pasajero, pensaba que podia ser fruto de una crisis económica y de valores humanos que impedia a los directivos contratar a buenos profesionales por falta de presupuesto, pero una vez leí varias notícias relacionadas con temas de montaña, aparecidas en un espacio de tiempo relativamente corto, mi preocupación como profesional empezó a aumentar hasta llegar a la necesidad de mojarme un poco mas. Si en esta vida no opinamos y nos movemos, aunque solo sea un poco, nada avanzará.
Confundir telecabina con funicular y telesilla con teleférico no es grave, solo denota el no haber estado en el lugar del que se habla. Publicar una imagen del Matterhorn y leer en el pie de foto que está en Austria puede producir una cierta ilaridad, pero no es tan grave como publicar este texto:
…junto con un reportaje un tanto festivo de un grupo de “aventureros” que subian a la cumbre mas alta de los Pirineos como si de una gesta historica se tratase. Por supuesto que la libertad de expresión nos permite opinar y decir lo que nos de la gana, pero siempre siguiendo unas pautas de rigor y seriedad que no se siempre se siguen a nivel de periodismo y comunicación. No leo en ningún periódico alguna noticia relacionada con las gestas de Simone Moro o Ueli Steck, lo cual me hace pensar que o bien quien escribe desconoce su existencia o es que el tema solo interesa en ocasiones, si alguién paga o si se mata alguien en circunstancias dramáticas. Pero como un servidor es humano y también se equivoca, no seguiré avanzando por este terreno pensando que algún dia puede pasarme a mi, y entonces seré yo quien deba pedir disculpas. Aunque como profesional exija siempre el máximo rigor y el respeto que se merecen los lectores, siempre dejaré una puerta abierta al error humano y a la falta de iniciativa, siempre y cuando exista voluntad de mejorar y seguir aprendiendo. Pero cuando uno o mas medios reinciden, y se llega a un punto donde lo publicado afecta a una o mas personas de forma directa, sin contrastar y sin la mas minima intención de enmienda ante el error, llegamos a la gota que colma el vaso.
Un buen ejemplo reciente lo encontramos en La Vanguardia y en otras publicaciones, asegurando que Albert Bosch es el primer español en llegar sin ayuda al Polo Sur. No tengo el placer de conocer en persona a Albert, y seguro que como persona debe ser genial, humilde, valiente y decidido. No todo el mundo llega al Polo Sur arrastrando un trineo y lo suyo es de película, es cierto y lo aplaudo, pero no fue el primer español, lo que está claro es que Chus Lago llegó antes y Albert Bosch contó durante unos días con la ayuda de Carles Gel, lo cual en absoluto le resta mérito, pero habría que detallar que durante unos días Albert estuvo acompañado. Peca igual el que hace el acto como quien lo omite, y en este caso, una parte de la prensa ha pecado por omisión, y el propósito de enmienda ha llegado tarde.
Y yo me pregunto: ¿tanto costaba rectificar a tiempo, escuchar a todas las partes, documentarse y publicar la verdad?. No entraré a comentar si el señor Bosch debería haber actuado antes o si La Vanguardia conocía o no la información relativa a los logras hispanos en la Antártida. Que conste una vez mas, que este artículo no ataca en absoluto la labor de los alpinistas y aventureros que viajan por el mundo buscando un sueño, sino la información que sobre ellos se publica y sobre su entorno geográfico. Me he pasado mucho tiempo defendiendo a Jesús Calleja y a Frank de la Jungla de los ataques de ciertos sectores que lo ven como invasores, cuando lo que hacen es divulgar, entretener y pasárselo en grande con su trabajo. Lo peor de todo es que junto con la prensa generalista, cada día observo mas errores publicados en prestigiosas revistas de viajes, sin que nadie haga nada por corregirlos o por reconocer en una fe de erratas sus fallos.
Con la intención de crear un debate constructivo, invito a los directores de los principales medios de comunicación de este pais a que inicien una serena reflexión sobre lo que escriben, quien lo escribe y como afrontan el reconocer públicamente sus errores. Al mismo tiempo, aprovecho la ocasión para invitar a las radios y a las televisions a abrir un poco sus horizontes, abarcando deportes que por mucho que ellos se esfuercen en definir como “poco-mediáticos”, ofrecen un nivel de espectacularidad y de esfuerzo humano muy superior al fútbol, el tennis o la Fórmula 1.
Es evidente que un fallo lo puede tener cualquiera, hasta dos o tres, pero la reiteración y la falta de humildad, denotan una total desgana a la hora de mejorar y de querer avanzar hacia la excelencia, algo que muchos medios de comunicación generalistas hace años poseian, y que hoy en día, para nuestra desgracia como consumidores, brilla por su ausencia.
Tras analizar las reacciones de varios medios de comunicación ante los disparates que estan publicando desde hace varios años…decidí formular diez preguntas sobre el rigor periodístico actual, incluido el periodismo especializado en montaña. En su momento, lancé estas preguntas a las ondas a través de nuestro programa en Punto Radio (programa recortado y maltratado hasta la saciedad con la excusa de que la montaña y la cultura en general no venden) y recibí una buena cantidad de correos electronicos donde los oyentes mostraban su solidaridad para con las personas afectadas por la mala información y hasta algunos afirmaban no comprar la prensa escrita debido a la cantidad de errores que en ella encontraban.
Las diez preguntas:
1- ¿Tanto cuesta reconocer un error, subsanarlo y publicar una rectificación sin necesidad de borrar comentarios en la prensa digital o banear la IP?
2- ¿Porque estamos tan huérfanos de buenos periodistas especializados en temas de montaña?.
3- ¿Cuantas veces se contrasta una notícia y se realizan las llamadas pertinentes antes de publicarla?
4- ¿Podrán algunos periodistas dejar de consultar la Wikipedia y lanzarse a la investigación pura y dura como antaño?
5-¿Quien enseña o forma a un becario dentro de un periódico, radio o TV?
6- ¿Porque se da tanto poder a un becario cuando todavía estan en formación?
7- ¿Que conocimientos se le exigen a un periodista para poder hablar de cambio climático, glaciología, geografía o geología?
8- ¿Saben algunos directores de periódicos que antes de publicar una notícia sobre algo o alguien, hay que escuchar o investigar a todas las partes implicadas?
9- ¿Cuantos idiomas dominan, que capacidad poseen a la hora de mezclarse con la gente de un lugar y cuantos paises han visitado muchos de los periodistas auto-proclamados expertos en viajes?
10- ¿Tanto cuesta comprarse un atlas y estudiárselo de vez en cuando?
No busco nada mas que provocar una reflexión. Que el ser humano sea capaz de responder de sus errores con humildad y que el honor de las personas siempre esté por encima del titular y de la notícia sensacionalista. Reitero que tengo amistad y muy buena relación con muchos directivos y periodistas que día a día trabajan para informarnos (puede que a partir de ahora me odien), solo espero que sepan hacer auto-crítica igual que nosotros la hacemos cuando nos equivocamos. No es tan difícil mejorar y contrastar las informaciones que se publican, subiendo un poco el nivel y la calidad.
Estamos a tiempo de cambiar las cosas, de seguir avanzando, de aprender y de mejorar. Solo depende de nosotros.
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Pues la verdad es que has puesto el dedo sobre una de las “yagas” de nuestro deporte, Víctor… Aunque no siempre, suele ser bastante habitual que, en las redacciones de las publicaciones “no especializadas”, se ocupe de las reseñas sobre montaña el primero que pillan a mano… Todavía recuerdo una conversación con un médico del servicio de rescate helitransportado en Aragón: me dijo que, en cierta ocasión, estaba leyendo en un periódico local el relato de un accidente en montaña en el que él había participado de forma directa y, a tenor de las descripciones, ¡no reconocía ni el lugar ni los hechos!
Comentario por albertomartinez — 10 febrero 2012 #
Lo que mas me cabrea a nivel personal, es que les mandas un mail o les llamas y encima de que quieren tener razón y no corrigen los errores, se enfadan, te eliminan los comentarios o directamente, te tachan de pureta perfeccionista. Hoy en día falta mucha humildad en la prensa nacional, existen demasiados intereses partidistas y se tiende a ir por la vía fácil, sin contrastar las informaciones ni dialogar como es debido.
Lo que comentas Alberto es totalmente cierto. Yo también conozco gente que alucina al leer según que descripciones geográficas.
Comentario por Víctor Riverola — 10 febrero 2012 #